viernes, 10 de marzo de 2017

EL CAMINO DE MOWGLI - EL LIBRO DE LA SELVA


Tras la visita a la Biblioteca de Amelia el lunes surgió la idea de tomar el clásico "El libro de la Selva" para realizar una actividad sensorial. Así que hoy viernes nos pusimos manos a la obra.

En esta ocasión  los pies tenían que ser los protagonistas, quienes transmitiesen la información al cerebro.


Aquí vemos cómo Pedro preparaba las bandejas.


Dando color al agua: azul para el frío y rojo para el caliente.


Aquí estaba echando espuma de afeitar. ¡¡Qué asquito pisarlo!!


Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con "El libro de la Selva"? Pues está muy claro, ¿no? Este es el camino que Mowgli seguía todos los días para ir al colegio. En él se encontraba con Baloo, Kaa, Shere Khan, Bagheera y Winifred.


1ª Bandeja: celulosa de pañales de color marrón para hidratar los pies.
2ª Bandeja: serrín finito.
3ª Bandeja: serrín gordo.


4ª Bandeja: arroz para pinchar la planta de los pies.
5ª Bandeja: espuma de afeitar a modo de pegamento.
6ª Bandeja: sal gorda para quitar impurezas.


7ª Bandeja: agua fría para limpiar.
8ª Bandeja: agua caliente para relajarnos.
9ª Bandeja: trocitos de papel de periódico para secar.


Una vez estuvo todo preparado, un ejercicio de autonomía: quitarse el calzado.






Un poquito de orden no viene mal en estos casos.


Tras colocarnos en posición para iniciar el camino comenzamos el paseo de Mowgli.


- Martina -


- Diana -


- Alejandra C. -


- Alba -


- Jana -


- Mateo G. F. -


- Mateo G. P. -


-Álex -


- Carlos -


- Valeria -


- Alejandra L. -


- Íker -


- Leo -


- Diego -


- Daniela -

Tras limpiarnos los pies nos pusimos nuevamente nuestros calcetines y nuestro calzado.

P.D. En ocasiones los docentes nos planteamos una actividad con unos objetivos y los resultados son otros a los planteados en esos. Hoy nuestro planteamiento era fomentar el desarrollo sensorial de las niñas y niños, pero los resultados, aparte de lo bien que se lo pasaron pisando las nueve bandejas, fueron otros, mucho más importantes e interesantes: nos dimos cuenta de que ya existe un sentimiento de grupo. Todos animaban a sus compañeros al pasar por las bandejas llamándolos por su nombre. Bendita espontaneidad.
Otra conclusión interesante es la necesidad de cada uno de sentirse seguro al pasar por las bandejas. Dar la mano a Nuria y Lucía supuso más que encontrar un punto de apoyo, supuso establecer un vínculo, reforzarlo, encontrar la seguridad necesaria para afrontar un reto.

Finalmente las bandejas se limpiaron y todo quedó recogido, pero, estamos seguros, de que hay algunas cosas que hoy han aflorado a la superficie y que perdurarán en el tiempo.


1 comentario:

  1. Que actividad más chula! Que suerte tienen estos niños y niñas. Y vosotros vaya imaginación y paciencia...

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